Amor

Un eterno lugar con alguien especial

Cartas de amor románticas para tu chic@

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Querida / o mía / o,

Somos almas unidas por un mismo lazo de amor, forjado con oro líquido y pulido con la mejor seda que se pudiese crear. Ubicados en lo más profundo del corazón, tú como la flor abundante en los caminos, sentada junto al río, sonriendo a la brisa que al mismo tiempo toca tu suave cara llena de alegría. Tú parada en lo más alto del mundo, observando la belleza del lugar y descubriendo nuevos horizontes que explorar, que navegar.

Tú como el aire puro y limpio con el que yo puedo respirar, y me despierto temprano y lo primero que veo es aquel jardín de hermosas rojas, susurra el viento exclamando tu nombre.

Las rosas se mueven de un lado a otro y en cada una de ellas se asemeja tu lindo rostro y me sonríes, el viento cesa, la imagen angelical de tu rostro desaparece, dejando rastro con los pétalos de aquel jardín. Me llevan por un sendero oscuro, helado, tu voz me llama.

El sonido de una resonante partida me detiene, solo el destino sabe lo que me espera. No puedo estar alejado de ti, necesito de tu eterno cariño. Tengo hambre de amor, tu voz me guía, la visión de un lugar cambia. Mi espíritu actúa.

Tú ahí parada en la salida esperando mi llegada. Tú hermosa ahí despojándome del silencio y de la soledad que me rodeaba. Tú flor de primavera devolviéndome el dulce aroma de la verdad, heme allí rodeado de luz, calor y sobre todo cubierto con una sensación de amar y ser amado.

Frente a frente, nuestros corazones laten aceleradamente. Todo nos favorece: el agua, el aire, el fuego, la tierra. Es nuestro, aquel mundo de insospechables lugares es nuestro, todo creado para ser perfecto.

Aquellos obstáculos simplemente hacen que aquel sentimiento emergido en vida se fortalezca, y tú hermosa mujer enseñándome que en cualquier instante de nuestra existencia agradezca lo que me esta pasando.

Y es amor, los pilares de nuestras vidas sostienen aquel lugar, ubicado en el sendero de nuestros corazones, en la profundidad de lo eterno, en seguida de lo infinito y más allá.

Tú sabes donde esta, pues me llevas a cada instante para mostrarme lo bello que es amar.

Y quiero regresar, porque siempre es diferente la forma amar, tu y yo parados en la cima del mundo donde nadie nos puede alcanzar y donde nadie quiere arrebatar lo que es nuestro.

Y en tardes de invierno, tardes de otoño, verano y primavera, lo único que deseo es pasar la hambruna del tiempo a tu lado. Cierro los ojos y te veo, miro al cielo y te siento, sopla el viento y te escucho, pasa el río y grita tu nombre.